jueves, 20 de abril de 2023

Eyaculación de sombra

 


 

La llanura de mi existencia se extiende negra

abarcando el horizonte de mi presente,

las presuntas estrellas de mi esperanza

desgarradas por hienas de ansiedad detenida.

Esta noche amante tumbada sobre mi cuerpo

me vende a la muerte,

pero la vida es gratis

y me revuelco como un gusano perezoso

sobre sus instantes,

con una voluntad viscosa y morosa de objetivo,

utilizando su carne para descuartizarla

en trozos de basura que me disfracen del destino.

Babosa del tiempo,

tarántula de sueños,

supuro y tejo sensaciones y vivencias falsas

que dan forma a un aire artificial que respirar,

a una materia oscura que llene los espacios de mi vida,

el damero negro de mi ser enmarcándome

frente a un espejo en el que finjo ser yo

mientras los otros pasan amenazantes a mi espalda

como ráfagas de miedo que no paran de flagelarme.

Soy este ser que escribe más que vive,

creando así mi propia amante de niebla

que se deshace imposible cuando la toco,

sus ojos ciegos como pezones,

y me revuelco en su cuerpo hecho de miedos y culpas,

una piel que es saliva,

una rosa con los labios llenos de rocío negro,

el tacto frío del desprecio,

la belleza del anti-amor.

Eyaculación de sombra que sabe a liberación.

Quizás cuando me desangre de todos mis fantasmas

consiga abrir los ojos.

Fluyo en la inercia primigenia de la materia oscura,

sin llegar a comprender nada.

Licencia de Creative Commons
Eyaculación de sombra by Jose Ángel Conde is licensed under a 
 
 
 
 
Foto:
-Portada del álbum Ukiyo (Ukiyo, 1993), de Philippe Fichot.
 
 

 
 
 
 
 
 
 

domingo, 19 de marzo de 2023

Fuego fatuo

 










 

 

 

 

 

 

 

 

 

El contacto con la realidad me deja en la boca

el sabor de una malaria opresiva.

Es una enfermedad que el enemigo aprovecha para rodearme.

En los retazos del miedo anida la soledad,

por eso nos separamos en bloques de pisos,

presidios para nuestros sueños de expansión.

No se trata de que no quede gente buena

sino de que el mal subestima siempre al bien,

igual que el ojo práctico subestima a la poesía

tan sólo viendo manchas de tinta en un papel

susceptible de ser arrojado a la basura.

Dulce es el dolor de sentir los posos de magia

en las líneas escritas de ese papel arrugado

como una carroña en descomposición.

El lenguaje de los muertos,

de los que no estamos.


Licencia de Creative Commons
Fuego fatuo by Jose Ángel Conde is licensed under a 
 
 
 
 
Foto:
-Performance de Olivier de Sagazan.
 
 
 
 





domingo, 19 de febrero de 2023

Miembro fantasma

 

 

 

Me fumo y me consumo.

Sin voz,

mis palabras caen sobre el papel como la piel muerta de un leproso,

desplegándose paralelas a la vida,

intentando llenar el vacío de sentido,

recopilando lo etéreo del devenir,

tozudas en su crónica de la descomposición de la carne y de los huesos.

 

La necesidad de la acción social se impone como una máscara antigás

que pretende proteger de un supuesto caos

cuyas toxinas hicieran el aire de la vida irrespirable,

un virus sintetizado de la duda.

Paralelo a la línea del tiempo se edifican así

las factorías que despliegan la cadena de montaje para perpetuar la especie,

con sus bloques de justificaciones sólidamente enquistados

en el flujo de las conciencias.

Esta cadena de producción abraza el perímetro del mundo

y sus eslabones no se unen mediante la elección.

 

La vida se desarrolla afuera,

Aunque no sé si lo hace en el punto geográfico

en el que se sitúa mi conciencia.

Estas ideas que me forman bien podrían ser un tumor.

Es la palabra oscura, la historia del Gran Nadie,

el sufridor vagando por un cosmos abandonado de los dioses.

Es la enfermedad del pensamiento,

cuando el tedio y la inacción son una espera sin objeto,

una mirada fija y pasiva a la inercia.

La pereza me pega a mi cama de desorientación

como a una mosca al papel adhesivo anti insectos,

gelatina verde esperanza que me arranca la piel

cuando me levanto hacia el devenir.

Tengo que vivir

pero este cuerpo inmaterial babea de inmortalidad

y necesita completarse,

buscando confirmar en la angustia

si el amor es posible para quien no puede tocar nada.

 

Paso al siguiente nivel.

El espejo es una frontera mística

que me devuelve el misterio de una imagen desconocida.

La soledad de mi mirada se convierte en un análisis del género humano,

puesto que se supone que soy yo el que está dentro de la piel.

Salir de aquí, en todos los sentidos,

es siempre un extrañamiento.

Ando siempre con la cabeza gacha para mirar el suelo del planeta que piso

y que me sostiene con su invencible gravedad,

impidiendo que me esparza

hacia la materia oscura del espacio infinito.

Y entonces aparecen.

 

Rostros,

lo único que tengo para demostrar que existen los demás.

La realidad.

Siento una amenaza, irracional,

Intentando controlar mis gestos como si fuera a ser atacado.

Me miran como si sus expresiones fueran escupitajos.

Notan mi miseria proyectarse y sienten náuseas.

Paranoia.

Esquizofrenia.

Formas de conocimiento.

Fiebre inspiradora de poemas,

una enfermedad que me acompaña y me recuerda

que tengo una reserva en la tumba.

El orgullo de todo ser vivo imperfecto

cuando no asume que la imperfección surge al nacer.

 

La matriz.

Resquebrajado como la tierra que espera,

subo al aire en una plegaria que siempre rezo

aunque nunca se cumpla.

Con el tiempo me vuelvo tan intangible

que ya es casi imposible besarme.

Cae la lluvia que huele a muerte

Y a su contacto surge una fecundidad no elegida.

Perdido en la oscuridad de la matriz creadora.

Licencia de Creative Commons
Miembro fantasma by Jose Ángel Conde is licensed under a 
 
 
 
 
Foto:
-Smoking mirror, de NIHIL en colaboración con Louise Dumont.