jueves, 18 de junio de 2026

Solsticios de la percepción

 


 

No estoy encerrado; soy el encierro.

Mi cárcel, mi yo, dudas de zafiro,

me provoco un aislamiento y un solipsismo

que no pueden detenerse,

espacios que ya nunca más reconoceré,

extranjero en el mundo en que he nacido

pero en el que no vivo,

esperando signos de respuestas

que sé que no llegarán,

solo,

vivo.

 

Trepando y enredándome en el Árbol del Mundo

pero el escape sólo puede estar dentro,

ciego y torpe, deambulo por el momento,

terceros ojos esperando que les mire,

sincero,

total,

cuando los despojos dejen de caer

liberando lo que fue mi cuerpo.

Navegar a través de tus helechos

se asemeja a una paz eléctrica,

pero no existes.

Ondas de choque

circunvalando el perímetro de mi mente

que querría dejar de ser limitada,

el dolor y el cansancio

de los bordes del campo energético

haciéndola volver una y otra vez

a su punto de partida.

 

Extraño,

pero tremendamente cierto.

Ni máquinas ni códigos

que puedan definirme

cuando la depresión

es una forma de conocimiento,

una huida hacia praderas de comienzo,

solsticios de la percepción,

donde la soledad permita

mira a los soles

con el abrazo de su eterna quemadura,

astros que bailan

esperando ser apreciados,

las curvas de los cuerpos

satélites esquizofrénicos y sensibles

girando en una elíptica de introspección,

las puertas hacia la identidad,

la danza del cosmos

sólo nos puede hacer llorar.

Solsticios de la percepción © 2026 

by José Ángel Conde Blanco 

is licensed under CC BY-SA 4.0 

 

 

Foto:

-Entropic garden de Marcela Bolívar

 

 





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