martes, 27 de enero de 2026

Antimateria núbil

 


 

Mi vida se escribe como una biblia de la contradicción,

un arcano libro que, 

con sus parábolas en espiral,

escribe un génesis eterno hacia lo oscuro,

hacia el útero que siempre me oprimirá.

Elección obligada de inexistencias,

mi cuerpo muta constantemente

hacia sombras forzadas de sí mismo.

Morir todos los días,

ser una auténtica abstracción,

un poema inútil y vacío,

un poema de autodestrucción

para un receptor que no reconozco.

 

Oxígeno que no entiendo,

positrones fluyendo en mi piel

cuando el sol me odia y sólo emprendo

órbitas cansadas en torno a la vida.

Percepción repetida en diferentes perspectivas,

sin intervención de la sangre,

espectador de un Aleph claustrofóbico.

La creación se esconde detrás de un sol negro

rociado en el firmamento contradictorio

con la pintura gaseosa del misterio,

de la antimateria del autoengaño,

justificaciones densas que se expanden

porque ya estoy muerto.

 

Primigenia y total,

vivo dentro de ti,

rodeado de ondinas estelares

que me llaman al origen,

las contracciones de la implosión.

La clarividencia del ocultismo cotidiano,

su inercia habla desde lo improbable,

desde la cópula de lo inexistente,

beso a lo que no es,

plomo seminal que se funde hacia la verdad

que no se contiene en cuerpos.

Los latidos son una excusa.

¿Cómo puedo estar vivo si hay un esqueleto

habitando dentro de mi cuerpo?

Vivo en la eternidad de la muerte que me das.

Heces de pensamiento,

ceniza de la locura,

ideas ahogándose en leche materna

como el formaldehído derretido

de todos los que morimos,

sentimientos licuados en la placenta oscura

de los que nacimos,

un ombligo cosmogónico

que contiene todas las puertas,

el sexo metafísico

rodeado por las piernas de la trascendencia,

efluyendo el humo de su sangre virginal.

Antimateria núbil © 2026 

by Jose Ángel Conde Blanco 

is licensed under CC BY-SA 4.0



Foto:

-Imagen del videojuego Lust from beyond: Scarlet (2020) 

 

 

 


 
 
 
 
 
 
 
 

martes, 23 de diciembre de 2025

Hay una cábala esperándote



 


Positrones y sinsentido.

El desprecio de la belleza.

Parejas haciendo el amor encima de mí,

removiendo mis techos,

aislado…

 

Entre el miedo y el dolor

la vida es espera,

mientras el semen del poder se acumula

excitado por nuestra servidumbre,

esperando a esparcirse

para encharcar los ríos de nuestras expectativas.

 

Separada la carne del hueso,

una armadura de metal y filamentos electrónicos

nos impide acceder a nosotros mismos,

ya por siempre codificados

en una CPU dirigida.

 

Ya no puedo seguir existiendo como antes,

objetivos y proyectos de ciego mito ciclópeo,

cuando sólo vivo para salir de todos los “tús”

y para desplegarme en espirales,

campo de tracción de tu alma,

sentido perverso de mi universo.

No puedo seguir engañándome cuando me besa

el quark palpitante de tu erótico big bang.

Hay una cábala esperándote © 2025 

by Jose Ángel Conde 

is licensed under CC BY-SA 4.0 

 

 

 

Foto:

-There is no end  de Noémi Szábo.

 



 

 

 

 

sábado, 22 de noviembre de 2025

Zalmoxis

 


 

La luna se torna la cara circular de la reflexión,

deviene un disco donde la lucha no termina,

donde no se puede distinguir la noche del día.

Dentro está la existencia.

 

Tras beber mi frasco cotidiano de hastío

mi aliento se vuelve como siempre electrónico,

artificial,

ajeno a mi verdadera respiración y corrupción.

Nuestros cuerpos cuelgan de la vida

en rollos de cables desenchufados,

replegados por el deseo.

Muerdo con colmillos desesperados,

subconscientes,

y la sangre comienza a brotar desde el interior

de la carcasa de cobre cutánea a mi conducta.

El deseo se activa,

anticipándome a que surja

y lo que quiero ya no me satisface

porque ya no hay más los demás

ni un afuera que alcanzar,

ni reencuentros con lo que esperas

sin resultado ni verdad.

El ojo del cíclope se mira sólo a sí mismo

a través del cristal,

la visión pluscuamperfecta del agua

llorando dentro de la nieve.

 

No sé de qué estoy hecho,

mis cromosomas reptando por el espacio-tiempo,

seguro tan sólo de no tener respuestas,

sin poder nadar ni perderme en el suicidio colectivo,

falso vivo e improbable muerto,

una cifra más.

La realidad cercada,

el deseo y la esperanza cercenados.

En ella no puedo existir,

ni publicar,

ni ser escuchado,

pero no puedo dejar de aullar

desde el fondo mismo de mi vida

o de mi muerte,

las palabras que explotan libres

como flujo sin sentido,

armazón corriente de la existencia,

devorador de lenguajes,

creando para no desintegrarme.

Nada más que soy esto,

inútil intentar asirse,

tocar algo,

porque los sonidos que corren y mueren en el aire soy,

cuando el espacio se niega a vivirse,

poseído cuando escribo mi furia

en los cuerpos intangibles

con unas pezuñas que tienen runas 

por huellas dactilares.

 

El alarido,

la cópula con uno mismo,

preludio de la necesaria mutación,

el lobo humano poblando el mundo invisible

con sus huellas.

Una vez más he vuelto,

la soledad más completa del universo,

clon biológico de su silencio,

más allá de toda genética del espíritu.

 

Noche en todos los bosques de la civilización.

Mi identidad mezclada con las estrellas invisibles

que miran a través del cerco

de los árboles grises de hormigón,

el cielo y la brisa colándose libres

entre las rejas semivivas.

El animal que se devora a sí mismo,

respirando la anestesia de los astros,

la realidad destruida a zarpazos

para encontrarme detrás.

La bestia humeando al frío del mundo

el vaho de la incomprensión,

dentro el fuego encendido por el miedo

de los que no quisieron ser libres,

este instante de violencia pura su instante,

la destrucción de la vida establecida

por todo lo que es percibido,

la tiranía de la necesidad antes del aullido único

que todo lo extinga,

replegado en la musculosa piel negra del ser

que vivió la noche de no saber que era,

mordiendo el aire,

las tripas entre la tierra y la nieve,

vacío del vacío.

 

La piel se da la vuelta y devoro el sol,

y soy el que sale antes del nuevo nacimiento.

Herida púrpura en el desnudo que huye,

mordisco de infinito,

dolor,

comprensión.

Zalmoxis © 2025 by Jose Ángel Conde Blanco 

is licensed under CC BY-SA 4.0 

 

 

Foto:

-Alogos de David Herrerías 

 

 


 

 

 

 

miércoles, 22 de octubre de 2025

Cupón descuento

 


 

Ofuscación.

Perversos ángeles pluscuamperfectos

se pavonean brillando

desde los carteles publicitarios:

“Te vas a quedar solo”,

mientras antiguos guerreros nubios

ofrecen desesperadamente sus destinos de papel

a cambio de unas monedas de supervivencia.

Balance y equilibrio humano,

dos civilizaciones cayendo.

 

Mi abrigo se arrastra implacable

hacia la corriente del consumo,

furioso,

los posos de la vanidad escupiendo

desde su volcán inagotable,

cadenas de neón y dardos electrónicos

bombardeando mi voluntad

con sus mensajes pseudoproféticos,

el bucle del beneficio amarrado

a la vida plena en lo concreto

que se desvanece,

mientras lo que hay dentro de mi cuerpo

vibra en una huida de inconsistencia,

derretido por las miradas y las opiniones

que cierran con su humareda

la bóveda de la realidad.

 

Porque mi grito se expande sin saber

 a dónde quiere llegar,

pero, entre sus devoradoras espirales

de percepción comercial,

las múltiples dimensiones del estancamiento,

sigo temblando,

en el desequilibrio humano,

la danza del polvo.

Cupón descuento © 2025 

by Jose Ángel Conde Blanco 

is licensed under CC BY-SA 4.0 

 

 

Foto:

-Ilustración de Shintaro Kago