jueves, 19 de octubre de 2023

El parásito espacial inadvertido

 


 

Comprenderse,

agarrarse,

asirse desesperadamente a todos los átomos que nos rodean,

escapándose efímeros e impredecibles

como nuestros valores y nuestras ideas,

cuando nosotros mismos somos

los que llevamos siglos creando el tiempo

como una perversa cárcel tecnológica que nos priva de la vida,

cercenándola y despezándola en minutos

y días

y años,

con una línea recta que nació para ser un eterno final,

absurdamente atados a la nada,

la voluntad tóxica de un plástico envolviendo una antorcha.

 

De todo esto se concluye

que respiremos ese humo gris químico

y lo tomemos por oxígeno,

creando así un sucedáneo de organismo viviente artificial

que absorbe emociones,

vivencias,

identidades

y personas

en una elíptica de agujero negro,

llenos de una perversa materia oscura

los intersticios vacíos de nuestra constante gravitacional de vanidad,

girando en torno a los posibles planetas

sin llegar nunca a tocarlos,

el parásito espacial inadvertido

nuestro cósmico orgullo por la creación humilde

que nos hace girar y sabiamente consumirnos.

 

Sí,

soy humano

y por eso corre por mis venas una sangre oscura

que no necesita explicar nada

mientras siga bombeando el corazón de mi existencia.

 

El parásito espacial inadvertido by Jose Ángel Conde 

is licensed under CC BY-SA 4.0



Foto:

-Meditating faceless god in absolute void, dark fantasy, intricate, highly detailed, smooth, artstation, painted by Wayne Barlowe, Greg Rutkowski, zdislav beksinski, Francis Bacon

Imagen generada por IA en OpenArt.

 



 
 
 
 
 
 
 

domingo, 10 de septiembre de 2023

Lilith

 


 

La mujer improbable

cuya piel externa está formada

con  la queratina de las uñas.

Por eso se dice que sus caricias

sólo pueden arrancar dolor.

Abre una cueva,

cauterizada en mi esternón

con su lengua de saliva milenaria,

líquido que inyecta sus maldiciones,

los más profundos poemas escondidos

en el ADN que conforma sus pensamientos,

anhelos que luchan por solidificarse

en la forma de las llamas que son su sexo,

combustible presto a ser aceptado sin preguntas.

 

Es entonces cuando su cuerpo se despliega

en palabras de un pergamino de piel sobre mi estómago,

dentro del que copula conmigo,

inadvertida,

agarrada a mi desarrollo de embrión,

siempre inacabado,

y el cigarro con el que me quiero escapar a lo concreto

se torna de repente extrañamente sexual,

un falo que eyacula humo.

Los ojos se cerraron para buscar aquí dentro,

tal vez una lejana habitación verde,

pero volvió a aparecer,

ondeando con sus curvas en las volutas que forman

el ectoplasma de mis pensamientos escondidos,

el sedimento del infinito almacenado en cápsulas,

cada una mostrando siempre algo distinto.

 

Camino voluntariamente por un bosque oscuro

pero la luna insiste en seguirme

y en iluminar la senda

con gajos arrancados de su piel.

 Licencia de Creative Commons 

Lilith by Jose Ángel Conde is licensed under a  

Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License

 Publicado en "Materia Oscura 2":

https://revista-entropia.com/ojss/index.php/entropia/materia-oscura

 

 Foto:

-Lilith de Otto Szabo




   

 

 

 

 

jueves, 20 de julio de 2023

NADIE



Dormía y florecía,

como siempre, aunque no lo sintamos,

como sangre por mis venas en un sueño,

tan real que estaba lleno de magia.

Era un núcleo,

un átomo de percepción,

alejado de todo en su vuelo estancado,

flotando sobre las paredes de las dimensiones

que normalmente me componen,

mota de polvo con sentido.

Puede que fuera un corpúsculo de la nada,

arrancado desde detrás del manto de la realidad

porque no había sitio en él

para dudas ni para certezas,

para dolor ni para placer,

el imperio de lo concreto

revelándose a mi ser errante.

Era un cuerpo,

el cuerpo de la mujer que siempre he deseado

pero que ya nunca más deseo,

abrazándose con el contoneo suave de sus caderas de eones

a la estructura pétrea de un gigante,

lo existente,

lo que todos somos.

No existe ya el deseo

porque estoy dentro de esa habitación esférico-metafísica

y su carne es concreta como la belleza,

su sexo una vagina que recoge todas las preguntas en su vientre,

que responde con oscuridad,

con el misterio de la existencia del amor

y sus labios húmedos son palabras de conocimiento.

Despierto,

pero ahora sé que no puedo perder lo que he soñado

mientras nade en el mar de la conciencia

y su aliento me hable.

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NADIE by Jose Ángel Conde is licensed under a  

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Foto:

-Tapis dans l'ombre de Valentin Betting.