martes, 26 de junio de 2018

Besando al delirio





































No tiene por qué ser verdad lo que escribo
sino pedazos de universos que invento a los que escaparme,
cristales que se rompen y me cortan con sus pedazos
cuando aterrizo en todas las partes
donde el suelo quema y siempre se está descalzo,
ese fuego que sale de la vida.
Son los cristales habitables del delirio.

Sé que dormir no es descansar,
que es pestañeo dentro de la espiral vital
que ciega y distribuye el tiempo que nos dan
confluyente hacia un centro inexplicable
que lo rige todo y al que no hay que escapar,
parpadeos que pueden contener soñar.

Pero no sé que definición se entiende del sueño
si la sangre con que pintamos no se va a evaporar
antes de alimentar a otras orugas de cuerpo similar al humano,
moviéndonos todos en enredados árboles
con los que queremos crear el bosque del sentido.
Las personas nos apoyamos en sus troncos de acero y asfalto,
buscando compartir o quitarnos la savia,
con miedo a atravesar las cortezas,
quedándonos a veces con la venenosa resina
que se nos pega al miedo
y nos arrastra al final hacia un decidido abajo.

Sopla el viento frío, y que corte,
los dedos en las manos para iniciar otra serie de preguntas
y seguir con lo que tantas depresiones han detenido.
Con la cabeza latiendo,
por diversas causas,
el envoltorio debe seguir moviéndose
y buscar su interior por los pantanos.
No conocemos la música, ni porqué duele,
y creemos el ejercito de caras nuestro suicidio,
pero seguimos escuchando y abriendo los ojos llenos de espinas
allá donde haya una existencia como la mía
que tenga que ser vivida.


Foto:
-Sin título, de Zdzisław Beksiński




 

lunes, 18 de junio de 2018

La aguja





































"Y, después de que todo saliera, me volvieron a recomponer, me dejaron con un nuevo vacío por llenar, una nueva oportunidad... Y luego, me cosieron... con LA AGUJA"
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"And, after everything came out, they put me back together again, they left me with a new void to fill, a new opportunity... And then, they sewed me... with THE NEEDLE"

A torture short graphic novel by Jose Ángel Conde

SIZE/TAMAÑO: 20 PAGS.

DESCARGA GRATUITA/FREE DOWNLOAD
(ESPAÑOL/ENGLISH)







lunes, 21 de mayo de 2018

Reloj de arena






















































Ella entró cuando estaba solo
y no la ha visto nadie,
pero aquí está,
conviviendo mi vida.
El mar está sonriendo
con el ocaso de una piel naranja
que camina cálida entre mis brazos.
Sueños que se vuelven arena
y sus átomos se abren hacia mí
sepultando mi fuego con sus granos,
una figura frágilmente trabajada,
un desmenuzamiento eterno
que se deshace una y otra vez
para siempre volver a formarse,
con una pasión tranquila,
naranja,
mezclando en su interior
suaves caricias de minúsculas conchas
para que se forme su pelo de tierra,
raíces bajando por mi pecho,
por dentro y por fuera,
en suave e imperceptible catarata
de erótico reloj de arena.
Beso tu tiempo,
beso tu ternura
como a una hija del Sol
y tu saliva es tan lánguida
que me hace descansar.

Fino viento que exhalas,
fino aire en que te transformas
mostrándote como suave arena que asiente
dejando el miedo detrás de los ojos
y convirtiéndose en acogedor remolino
me prometiste tu respiración tranquila
como el único lenguaje que debe ser oído,
como el único lenguaje que puede ser entendido.
Soy un traidor a los sentimientos
pero sobre todo a mí mismo,
un fraude a la urna votiva del amor,
un cuchillo envenenado de dientes retráctiles
hacia mi pecho viscoso,
viviendo asfixiado en mi ciénaga
que no quiere manchar tus dedos púrpura
y sólo ve tu pelo de amazona sonriente
a través de miasmas líquidas,
convertido en un faro de arrepentimiento.

“No me olvides”,
gritas desde el fondo de mi conciencia
que deja de ser yo.
Todo es creatividad ahora,
puede que mañana sea torpeza.
Brazos se mueven,
débiles contornos
que no quieren escapar ni diluirse,
formando el perihelio
en torno a mí.
Mi pensamiento exprimiendo esperanza
incluso de la más huidiza de las sustancias.
Pero tu cara es tan concreta
que detiene el tiempo
en sus mejillas runas,
con formas de serpientes pétreas,
de sensualidad viva y fluyente.
Manos firmes acariciando mi cerebro,
extrayendo placer a través de mis sienes,
contoneo primigenio,
burbuja,
estar abrazado a ti
es abrazar una roca blanda.
Mirándome,
con tus ojos cerrados,
a través de tus párpados celestes,
un sueño cuando duermes.
Cuerpo de guerrera,
mueves las espadas de tus brazos
y los clavas con la suavidad de las telas
que cayendo por tus cabellos color tierra
son dragones encrespados de existencia.

Nunca es tarde
para convertirte en poema,
para crear esa chispa
que me haga saber que existo
al fondo del insondable abismo,
debajo de las montañas de las existencias,
respirando oscuridad,
vigilado por los enanos.
Norna ibérica,
tú que sabes lo que soy,
tú que me obligas a ser,
que no son dos cuerpos,
que son sensaciones que vuelan.


Foto:
-Digital art de Talon Abraxas 




 

martes, 17 de abril de 2018

La sangre del pétalo





































El tiempo se transforma,
el tiempo comienza a hablar
mientras nos deja a nosotros seguir fluyendo.
Dentro del agua intento nadar la vida,
sin sentir aún la asfixia.
Fantasmas con diferentes pieles a las de sus vivos
elaboran murmullos dispuestos a ser lanzados,
pero la propia piel es tela para un vestido de suave espera.
Si tengo pesadillas también sueño con el mar
que a veces sale entre los poros de hormigón
de tantos difíciles, buscados y provocados muros,
muros cuyos ladrillos acaban llorando,
sofocados por la presión de saberse juntos
y querer más que comprimirse comprenderse.
El sentimiento siempre se abre paso haciendo un agujero en el aire...

Sería tan difícil sentirlo, tan sólo llorando tus lágrimas,
nadando dentro de tu emoción sin importar su causa.
Un pétalo nunca muere mientras siga volando tras caerse,
flotando en la vida que lo continúa como un viento maestro
que le enseña con el movimiento de sus manos.
Así quiero que me enseñes y me mantengas en este aire,
sin importar su causa o a dónde vaya.
He visto pasar volando las rosas desprendidas de la tierra
y volando en caricias a mi alrededor
mientras corro por los campos de la vida,
viendo como se alejan llenando todo mi paisaje,
átomos de belleza perdida.
A veces cazo alguna
y resucita como sangre a partir del beso convencido de mis labios.
A veces entran en mi cuerpo para quedarse,
germinando en mi camposanto como crisantemos llenos de promesas
que, sin saber si se cumplirán, en mí se entierran para crecer,
aunque absorban mi vida.
¿Qué más puedo dar?


Foto:
-Ilustración de Travis Bedel (Bedelgeuse)