viernes, 7 de diciembre de 2012

Eso
























La vida no es un sueño,
la vida es un plagio…
¿De qué?
“Girl
You really got me now”
y no hay manera de que me sueltes.
Muerte o vida,
puta o diosa,
seas lo que seas
me tienes.
Creo conocerte,
creo saber quién o qué eres
pero, ¿qué es lo que quieres?
Devorarme,
porque sólo sé que te siento,
ahí, reptando, arañándome,
muy dentro de mí,
esperando salir en los momentos clave.
Tú viertes hielo en mis tripas
cuando quiero sentir deseo.
Tu lengua ata la mía
en una red húmeda y ardiente
cuando busco otras lenguas que no sean yo.
A cada momento me recuerdas
que nunca me saciaré en mi loca carrera,
destripando todas esas bolas de carne a mi paso.
No,
el asesino nunca dejará de trabajar.
En sus tripas eres un círculo de fuego,
el aullido robado al gran lobo ahora mudo,
un súcubo humeante
con el que copular en un desierto pedregoso,
tetas como guijarros
en punzantes sueños satánicos.
Ese concepto,
esa angustia,
esa mujer.
Eternamente “ESO”,
que navega por los surcos de mi cerebro
y me hace tambalearme por las calles
mientras el  mundo pasa de largo como fotones estirados,
susurrando nada,
y tengo ganas de llorar,
ganas de gritar,
ganas de reír,
ganas de vivir,
ganas de morir.
Una maldición extraterrestre
que me mueve de un lado a otro
y que clava sus garras en mi ser
como si fuera un teclado de carne,
interpretando la melodía de mi dolor,
la melodía de mi vida.
Veo el sol como un cubo de Rubbik
con cientos de colores que pasan a toda velocidad.
El tiempo no existe ya,
no más muertes,
no más orgías,
no más senderos abúlicos,
no más normas,
no más…
sólo “ESO”.
Lo veo, lo analizo y no lo entiendo,
pero lo siento.
Somos ángeles que pasamos mucho tiempo
volando a través del país de los sueños
y cuando aterrizamos en la realidad
lloramos lágrimas negras,
o demonios insaciables que añoran
una delicadeza aún no probada
mientras giran infernalmente
en un purgatorio de inagotables deseos.
ESO
es lo que se vislumbra detrás de la droga,
lo que se vislumbra más allá de la carne y el movimiento,
más allá del tedio y de la mediocridad,
escondido entre la niebla
que limita nuestra falsa y cotidiana percepción,
una frontera de imágenes dolorosas y vacías
que se acaba en el más allá de esos labios,
los labios de ESO,
y sus ojos,
concepto,
angustia,
mujer,
vuelven toda vida carencia
cuando se han visto.
ESO
es una eterna cárcel para mí,
escondida, acechando, implacable, real
y siempre estará conmigo…
Todos pasan grises a mi lado
pero yo no estoy en ninguna parte.


Safe Creative #1212072802010




Foto:
-Voz, óleo de George Tooker





 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Amando el muro























Los mensajes se descascarillan hasta desmenuzarse,
aturdiendo tanto a emisor como a receptor,
los dos diluidos finalmente en el viento secuencial
que sólo entienden y escuchan las hojas,
dejándolos pasar.
Las palabras que vertebran la sociedad
quedan en dardos aturdidores,
clavándose y paralizando.
Intento crear un libro,
pasar páginas entre los acontecimientos,
entenderlos mientras huyen enanos diabólicos
como ascuas que arden y que tenemos derecho a tragar.
Se prefiere que se consuman,
que se queden en cenizas,
órganos de papel que puedan manipularse sin miedo,
a lo que tienden nuestros cuerpos.
Páginas como hojas y troncos de árboles,
antes que calles como cuadras de angustiado cero,
mis yemas tocando el mundo
a través de blancas ampollas de desesperación,
filtro necesario para destilar
un poco de amor de entre el cemento,
para acariciar a los ladrillos
sin que se estremezca el muro que siempre se regenera.
Cojo uno y me lo llevo
con la esperanza de hacerlo latir con mi comprensión.
Prometo escucharlo con venas de fuego
y cristales dispuestos a reflejar
vivencias en mis ojos,
darle con mi sangre recuerdos de su carne,
si es que aún recuerda que antes latía.
No me importa la argamasa empleada,
ni el revestimiento,
ni la calidad de su cocción,
tan sólo quiero introducir un ladrillo del muro
dentro de mi noche
para librarlo del golpe exterior,
yo a medio hacer,
yo que huí de lo compacto
y no quiero nuestra mezcla,
sino abandonarme tan sólo a su brillante forma.

Safe Creative #1209072306280



Foto: 
-Schreibe mit Blut (Escribe con sangre) de Lena Hades,
tomado de su serie de óleos sobre la obra literaria de Friedrich Nietzsche Así habló Zaratustra





martes, 21 de agosto de 2012

Sibila satánica



















Las cabezas son cafeteras
y el devenir humano, tedioso,
calienta y hace humear el jugo del círculo.

En los túneles de descompresión cívica
duendes y trolls luchan contra heroicos guerreros mestizos,
pero en los cibervagones nadie se mueve
y todos miran a ningún sitio.

Los barrios son tentáculos interminables
de un colosal pulpo de hormigón.
Los edificios forman las paredes
de una inmensa boca que quiere tragarte,
sin piedad,
sin freno…
Las ratas son las únicas que sobreviven a todo,
tal vez porque su alma está forrada de oscuridad
o porque se alimentan de mierda.
Pura filosofía
flotando en el sincero idioma de los perros.

Pero todos los días,
en grandes avenidas de azucar,
pasan tarros de crema
enfundados en abrigos aterciopelados.
La Belleza surge espontáneamente,
sinceramente,
en el andar casual de esas caderas inocentes
que pone notas con su perfume
a la música que inicia todo.
Sus miradas son caricias decisivas,
maternales y sonrientes tirones
que sacan mi alma de su funda negra
para retozar en el éter que nos separa,
pero no hay separación…
sólo música erótica de fondo.

También hay gritos como pasos,
dioses caminando atrapados
en cuerpos mortales inarticulables.
Sus deseos panteístas chocan con la masa patética,
que los encierra,
y sus quejas son alaridos,
insultos, incendios,
asesinatos en masa,
magnicidios…
o la guerra de la pasividad incomunicativa,
leyendo e interpretando el cosmos
en las oscuras paredes del sanatorio,
con los ojos vueltos al dolor cariñoso…

Esto es así,
aquí es ahora,
Inframundo 666-X,
con contraventanas para vivir
en un cielo que te guiña el ojo
mientras tus pies son parte de la cárcel del suelo.
Aquí no quiero tu puritana “amistad”,
tu sumisión banal a la mentira de la especie,
tu esclavitud biológica;
si quieres venir conmigo
tienes que arrancarte los ojos.

(Oh, no.
No está bien atropellar a los poetas,
aunque sean oscuros
y su piel esté llena de granos y agujeros,
como la de un reptil)

Arráncate los ojos.
No, tú sólo quieres perpetuar la trampa,
la broma universal.
De vez en cuando,
una pitia pelirroja de caderas poco divinas,
pero con ojos de fuego,
me enseña las mitologías que se esconden en el día a día,
y me conduce a su lecho de embriaguez,
por encima de los estertores bilíticos,
a través de túneles ultravisuales.
Lo veo todo como en un comic
y siento sus besos reveladores
y luego todo es espuma…

Pero así,
untados de grasa existencial,
somos ángeles caídos que,
constantemente,
bebemos del suelo florónico un éxtasis
que sirva de escalera al paraíso perdido.

Ahí fuera,
esa es la verdad,
me mezclo entre esos gloriosos culos
y abrazo todo.
Carne dulce,
constantemente acariciada
por las medias transparentes
del verdadero ultraser…
Belleza.

Safe Creative #1208212154262



Foto:
-Solitude. wallpaper gótico





viernes, 3 de agosto de 2012

Cortometraje "Tribeca"




























Tribeca es el símbolo que despierta los oscuros sentimientos que anidan en nuestro interior más desconocido.Tribeca quiere tu alma.
Un nuevo cortometraje demente de Jose Ángel Conde.

Tribeca is the very symbol that awakens the dark feelings that nest in our most unknown inner.Tribeca wants your soul.
A new insane short film by Jose Angel Conde .





Tribeca from Spleen PC on Vimeo.








martes, 3 de julio de 2012

Perfume diesel















Ya no quiero caricias de hadas celtas
sino arañazos de leopardos de satén.
He sido tocado por un ángel prebíblico,
un gigante bello en su desangramiento,
y ya no es más voy a ser
sino soy.
Un guerrero asiático supersónico,
un hombre del este que cabalga
por las estepas de la ciudad.

Te busco por túneles magmáticos,
tanteando en su estrechez
paredes de amoníaco torturador,
perfume diesel que me desplaza.
Bajo la lengua
un trozo del corazón de un demonio
va abriendo a cada paso los poros
de la pequeña montaña que forma su tripa,
y hermana-vida me abre
el estanque sin fondo de sus fluidos.
Ahogado, mojado, saturado,
mi alma no puede respirar
y soy,
recordando por dónde he venido.

Así,
porque encontré la nostalgia en la casa de putas;
porque su lengua estaba forrada de plástico
y filtraba mi deseo.
Entonces comprendí,
y soy,
como detras de la silla eléctrica,
viajando por ondas hertzianas,
no sé si digitalizado,
pero sí alzado por un arcángel
para comenzar un coito celestial
con cada cuadrado de la realidad,
para escribir una autobiblia halógena
que se lea en mis ojos.
 
Safe Creative #1207031912619



Foto:
-Fotograma del largometraje Tetsuo (1988), de Shinya Tsukamoto






domingo, 3 de junio de 2012

Juan en Patmos
























El aire es metal y todo es gris
cuando todos atraviesan este triste paraje.
Es un desierto de conocimiento,
puede que una nueva biblioteca de  Alejandría,
pero también, como ella,
es enterrada en las arenas de la indiferencia.
Babilonia quiere atraparnos,
secuestrando nuestra vida
con jornada completa de inutilidad
y décadas de sementalidad consumista.
Pero tenemos que ser puentes de Midgard
y gritar lo que debe ser gritado,
ser traductores de esas runas sin remisión
aunque no las entendamos.
Esto es un gran libro,
así que abrámoslo y que nuestra mente
se divida en palabras.

Es 1999 y sé que el mundo va a acabar.
El saber está en todas partes,
mi cerebro se reparte por todo el aire
y cada trozo es uno,
pero hay miríadas de trozos.
Puedo estar en cualquier lado
y pensar todas las cosas,
pero más bien las piensan mis trozos.
Una entropía retroalimentada,
muero y nazco constantemente
sin posibilidad de atraparme.
No existen máquinas capaces de medir
El número de “yóes” que tengo,
pero ahí están formando todo,
como piezas de un puzzle perceptivo,
automática,
inconscientemente,
como bits,
como pixels,
puro caos,
puro ser,
dando patadas a los átomos,
violándolos,
para hacerse sitio.

Safe Creative #1206031750276




 Foto:
-Alan Moore