jueves, 3 de enero de 2013
viernes, 7 de diciembre de 2012
Eso
La vida no es un sueño,
¿De qué?
“Girl
You really got me now”
y no hay manera de que me sueltes.
Muerte o vida,
puta o diosa,
seas lo que seas
me tienes.
Creo conocerte,
creo saber quién o qué eres
pero, ¿qué es lo que quieres?
Devorarme,
porque sólo sé que te siento,
ahí, reptando, arañándome,
muy dentro de mí,
esperando salir en los momentos
clave.
Tú viertes hielo en mis tripas
cuando quiero sentir deseo.
Tu lengua ata la mía
en una red húmeda y ardiente
cuando busco otras lenguas que no
sean yo.
A cada momento me recuerdas
que nunca me saciaré en mi loca
carrera,
destripando todas esas bolas de
carne a mi paso.
No,
el asesino nunca dejará de
trabajar.
En sus tripas eres un círculo de
fuego,
el aullido robado al gran lobo
ahora mudo,
un súcubo humeante
con el que copular en un desierto
pedregoso,
tetas como guijarros
en punzantes sueños satánicos.
Ese concepto,
esa angustia,
esa mujer.
Eternamente “ESO”,
que navega por los surcos de mi
cerebro
y me hace tambalearme por las calles
mientras el mundo pasa de largo como fotones estirados,
susurrando nada,
y tengo ganas de llorar,
ganas de gritar,
ganas de reír,
ganas de vivir,
ganas de morir.
Una maldición extraterrestre
que me mueve de un lado a otro
y que clava sus garras en mi ser
como si fuera un teclado de carne,
interpretando la melodía de mi
dolor,
la melodía de mi vida.
Veo el sol como un cubo de Rubbik
con cientos de colores que pasan a
toda velocidad.
El tiempo no existe ya,
no más muertes,
no más orgías,
no más senderos abúlicos,
no más normas,
no más…
sólo “ESO”.
Lo veo, lo analizo y no lo
entiendo,
pero lo siento.
Somos ángeles que pasamos mucho
tiempo
volando a través del país de los
sueños
y cuando aterrizamos en la realidad
lloramos lágrimas negras,
o demonios insaciables que añoran
una delicadeza aún no probada
mientras giran infernalmente
en un purgatorio de inagotables
deseos.
ESO
es lo que se vislumbra detrás de la
droga,
lo que se vislumbra más allá de la
carne y el movimiento,
más allá del tedio y de la
mediocridad,
escondido entre la niebla
que limita nuestra falsa y
cotidiana percepción,
una frontera de imágenes dolorosas
y vacías
que se acaba en el más allá de esos
labios,
los labios de ESO,
y sus ojos,
concepto,
angustia,
mujer,
vuelven toda vida carencia
cuando se han visto.
ESO
es una eterna cárcel para mí,
escondida, acechando, implacable,
real
y siempre estará conmigo…
Todos pasan grises a mi lado
pero yo no estoy en ninguna parte.
Foto:
-Voz, óleo de George Tooker
viernes, 7 de septiembre de 2012
Amando el muro
Los mensajes se descascarillan hasta desmenuzarse,
aturdiendo tanto a emisor como a
receptor,
los dos diluidos finalmente en el
viento secuencial
que sólo entienden y escuchan las
hojas,
dejándolos pasar.
Las palabras que vertebran la sociedad
quedan en dardos aturdidores,
clavándose y paralizando.
Intento crear un libro,
pasar páginas entre los
acontecimientos,
entenderlos mientras huyen enanos
diabólicos
como ascuas que arden y que tenemos
derecho a tragar.
Se prefiere que se consuman,
que se queden en cenizas,
órganos de papel que puedan
manipularse sin miedo,
a lo que tienden nuestros cuerpos.
Páginas como hojas y troncos de
árboles,
antes que calles como cuadras de
angustiado cero,
mis yemas tocando el mundo
a través de blancas ampollas de
desesperación,
filtro necesario para destilar
un poco de amor de entre el
cemento,
para acariciar a los ladrillos
sin que se estremezca el muro que
siempre se regenera.
Cojo uno y me lo llevo
con la esperanza de hacerlo latir
con mi comprensión.
Prometo escucharlo con venas de
fuego
y cristales dispuestos a reflejar
vivencias en mis ojos,
darle con mi sangre recuerdos de su
carne,
si es que aún recuerda que antes
latía.
No me importa la argamasa empleada,
ni el revestimiento,
ni la calidad de su cocción,
tan sólo quiero introducir un
ladrillo del muro
dentro de mi noche
para librarlo del golpe exterior,
yo a medio hacer,
yo que huí de lo compacto
y no quiero nuestra mezcla,
sino abandonarme tan sólo a su
brillante forma.
Foto:
-Schreibe mit Blut (Escribe con sangre) de Lena Hades,
tomado de su serie de óleos sobre la obra literaria de Friedrich Nietzsche Así habló Zaratustra
tomado de su serie de óleos sobre la obra literaria de Friedrich Nietzsche Así habló Zaratustra
martes, 21 de agosto de 2012
Sibila satánica
Las cabezas son cafeteras
y el devenir humano, tedioso,
calienta y hace humear el jugo del
círculo.
En los túneles de descompresión
cívica
duendes y trolls luchan contra
heroicos guerreros mestizos,
pero en los cibervagones nadie se
mueve
y todos miran a ningún sitio.
Los barrios son tentáculos
interminables
de un colosal pulpo de hormigón.
Los edificios forman las paredes
de una inmensa boca que quiere
tragarte,
sin piedad,
sin freno…
Las ratas son las únicas que
sobreviven a todo,
tal vez porque su alma está forrada
de oscuridad
o porque se alimentan de mierda.
Pura filosofía
flotando en el sincero idioma de
los perros.
Pero todos los días,
en grandes avenidas de azucar,
pasan tarros de crema
enfundados en abrigos
aterciopelados.
La Belleza surge espontáneamente,
sinceramente,
en el andar casual de esas caderas
inocentes
que pone notas con su perfume
a la música que inicia todo.
Sus miradas son caricias decisivas,
maternales y sonrientes tirones
que sacan mi alma de su funda negra
para retozar en el éter que nos
separa,
pero no hay separación…
sólo música erótica de fondo.
También hay gritos como pasos,
dioses caminando atrapados
en cuerpos mortales inarticulables.
Sus deseos panteístas chocan con la
masa patética,
que los encierra,
y sus quejas son alaridos,
insultos, incendios,
asesinatos en masa,
magnicidios…
o la guerra de la pasividad
incomunicativa,
leyendo e interpretando el cosmos
en las oscuras paredes del
sanatorio,
con los ojos vueltos al dolor
cariñoso…
Esto es así,
aquí es ahora,
Inframundo 666-X,
con contraventanas para vivir
en un cielo que te guiña el ojo
mientras tus pies son parte de la
cárcel del suelo.
Aquí no quiero tu puritana
“amistad”,
tu sumisión banal a la mentira de
la especie,
tu esclavitud biológica;
si quieres venir conmigo
tienes que arrancarte los ojos.
(Oh, no.
No está bien atropellar a los
poetas,
aunque sean oscuros
y su piel esté llena de granos y
agujeros,
como la de un reptil)
Arráncate los ojos.
No, tú sólo quieres perpetuar la
trampa,
la broma universal.
De vez en cuando,
una pitia pelirroja de caderas poco
divinas,
pero con ojos de fuego,
me enseña las mitologías que se
esconden en el día a día,
y me conduce a su lecho de
embriaguez,
por encima de los estertores
bilíticos,
a través de túneles ultravisuales.
Lo veo todo como en un comic
y siento sus besos reveladores
y luego todo es espuma…
Pero así,
untados de grasa existencial,
somos ángeles caídos que,
constantemente,
bebemos del suelo florónico un
éxtasis
que sirva de escalera al paraíso
perdido.
Ahí fuera,
esa es la verdad,
me mezclo entre esos gloriosos
culos
y abrazo todo.
Carne dulce,
constantemente acariciada
por las medias transparentes
del verdadero ultraser…
Belleza.
Foto:
-Solitude. wallpaper gótico
viernes, 3 de agosto de 2012
Cortometraje "Tribeca"
Tribeca es el símbolo que despierta los oscuros sentimientos que anidan en nuestro interior más desconocido.Tribeca quiere tu alma.
Un nuevo cortometraje demente de Jose Ángel Conde.
Tribeca is the very symbol that awakens the dark feelings that nest in our most unknown inner.Tribeca wants your soul.
A new insane short film by Jose Angel Conde .
Disponible en:
http://vimeo.com/91514659
http://vimeo.com/91514659
Tribeca from Spleen PC on Vimeo.
martes, 3 de julio de 2012
Perfume diesel
Ya no quiero caricias de hadas celtas
sino arañazos de leopardos de
satén.
He sido tocado por un ángel
prebíblico,
un gigante bello en su
desangramiento,
y ya no es más voy a ser
sino soy.
Un guerrero asiático supersónico,
un hombre del este que cabalga
por las estepas de la ciudad.
Te busco por túneles magmáticos,
tanteando en su estrechez
paredes de amoníaco torturador,
perfume diesel que me desplaza.
Bajo la lengua
un trozo del corazón de un demonio
va abriendo a cada paso los poros
de la pequeña montaña que forma su
tripa,
y hermana-vida me abre
el estanque sin fondo de sus
fluidos.
Ahogado, mojado, saturado,
mi alma no puede respirar
y soy,
recordando por dónde he venido.
Así,
porque encontré la nostalgia en la
casa de putas;
porque su lengua estaba forrada de
plástico
y filtraba mi deseo.
Entonces comprendí,
y soy,
como detras de la silla eléctrica,
viajando por ondas hertzianas,
no sé si digitalizado,
pero sí alzado por un arcángel
para comenzar un coito celestial
con cada cuadrado de la realidad,
para escribir una autobiblia
halógena
que se lea en mis ojos.
Foto:
-Fotograma del largometraje Tetsuo (1988), de Shinya Tsukamoto
domingo, 3 de junio de 2012
Juan en Patmos
El aire es metal y todo es gris
cuando todos atraviesan este triste
paraje.
Es un desierto de conocimiento,
puede que una nueva biblioteca
de Alejandría,
pero también, como ella,
es enterrada en las arenas de la
indiferencia.
Babilonia quiere atraparnos,
secuestrando nuestra vida
con jornada completa de inutilidad
y décadas de sementalidad
consumista.
Pero tenemos que ser puentes de
Midgard
y gritar lo que debe ser gritado,
ser traductores de esas runas sin
remisión
aunque no las entendamos.
Esto es un gran libro,
así que abrámoslo y que nuestra
mente
se divida en palabras.
Es 1999 y sé que el mundo va a
acabar.
El saber está en todas partes,
mi cerebro se reparte por todo el
aire
y cada trozo es uno,
pero hay miríadas de trozos.
Puedo estar en cualquier lado
y pensar todas las cosas,
pero más bien las piensan mis
trozos.
Una entropía retroalimentada,
muero y nazco constantemente
sin posibilidad de atraparme.
No existen máquinas capaces de
medir
El número de “yóes” que tengo,
pero ahí están formando todo,
como piezas de un puzzle
perceptivo,
automática,
inconscientemente,
como bits,
como pixels,
puro caos,
puro ser,
dando patadas a los átomos,
violándolos,
para hacerse sitio.
Foto:
-Alan Moore
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