viernes, 25 de noviembre de 2011

Besando esfinges


























Si de la soledad se pasa al dolor
ya no cabe en mi cabeza
concepto alguno de amor.
Es un túnel hacia ningún sitio,
un agujero de gusano por el que teletransportarse,
para civilizaciones de mancos
que intentan leer el braille de la vida.
Súbito,
rondador,
siento que el jadeo de la especie,
las convulsiones incontrolables de los genitales,
esas inyecciones de adrenalina de la biología,
pueden no ser lo único.
Histérico,
obsesivo en la sombra,
busco ese mandala de fuego que explique si alguien
puede morir y ser por otro.
Moscas en tus ojos,
vosotras mis damas fugaces
seguís dirigiendo mi brazo por vuestros mapas,
permitís que los dedos ocultos de mi subsuelo
entretoquen vuestros pechos milenarios,
aprieten vuestros labios ancestrales,
jugosa la piel como crema monstruosa,
la celulitis transparente.
La sangre hierve y sale como una burbuja de la boca,
flotando sin control.
Quiero sudar,
pero no por el pan de mi frente
sino por calentar la piel de los senos de hechiceras,
abrasándolas amorosamente
contra el árbol del bien y del mal.
Reflexivo,
nigromante,
busco el resplandor interdimensional,
el átomo indeterminado que dé el sentido.
Mientras,
bandadas de abrigos llenan el cielo con su vuelo
pero en la ciudad nadie está tan desnudo
como yo.

Safe Creative #1111250597161



Foto:
-El beso de la esfinge de Franz von Stuck







viernes, 11 de noviembre de 2011

Escombros barbitúricos




















Los escombros barbitúricos
son como los restos de un edén emocional
o como datos de una civilización aúrea, bella,
extraterrena por supuesto.
Este es el mundo que hay,
el “mundo moderno”,
y, aunque tales ruinas,
permiten crear naves-vainas de sensaciones
que la mente pilota hacia el espacio,
la cúpula que preserva la ciudad digital
las hace rebotar al punto sincrónico de partida.
Entonces, tienes que cobrar tu tarifa vital,
y se te condena a la silla de los tubos,
que tatúa cada día tus venas con instrucciones claras
de no romper el orden de la ciudad.
Ahora comienza un rondar autocomplaciente,
esquivando una estampida de hormigas dentro del cerebro
que tan sólo pican,
que no consiguen tambalear…
de momento.
Confía, confía en ello;
ya cicatrizan cada día las brechas
de donde antes salían tus alas.
Como error que eres
embúyete como los demás
en tu pereza lacónica.
No pienses que esas partículas de polen
que surcan las calles y los edificios de la ciudad
sean las neuronas perdidas de todos sus habitantes.
¿Tú qué sabes? 


Safe Creative #1111110498416



Foto:
-Ilustración de Geoff Darrow para el comic Hard boiled (1990), de Frank Miller




 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Antología "Ironía"



























Incluye el poema Zero, de JOSE ÁNGEL CONDE

Ediciones Rubeo ha publicado "IRONÍA" donde recoge los poemas ganadores y finalistas del I Certámen Internacional "Versos de la Torre de Reloj".

Este breve poemario es una obra coral de voces nostálgicas y desgarradas, de cantos a la amistad y a la naturaleza, al arte; un elogio de la materia frágil de los sentimientos que los poetas modelan con sus versos.