domingo, 8 de octubre de 2017

Regalos para ti



































-Vamos a ver... ¿qué tenemos aquí?
-El corazón partido.
-¿Y tú?
-Ganas de matarte.
-Se entiende.

Me encanta esa sonrisita tuya
y los gusanos de tus dientes.
Por eso taládrame la médula espinal
y que mis vértebras salten como palomitas,
mezcladas en la nieve de sangre
que cae en noviembre.
Un cumpleaños de huesos podridos:
“-Acepta esta tibia en memoria mía”.
Te quiero.
Por eso taládrame y muérdeme los genitales.
Que baile la saliva en torno al corazón,
haciendo ríos adiposos cuando lo muerdas.
Ahora sé que te quiero.
Un montón de sangre lo confirma.


Foto:
-Los crímenes del corazón, de Remigio Fabris 




domingo, 24 de septiembre de 2017

Antología "Horror Bizarro"





































La segunda y esperada antología de Editorial Cthuluh, “Horror Bizarro”, ya amenaza librerías e internet. Un compendio de los escritos y autores más enfermos y salvajes en lengua española, en cuya difícil y marginal sección de poesía podéis encontrar el apocalíptico texto “Verwirrung”.
 
Web Editorial Cthuluh: http://editorialcthulhu.blogspot.de/
 
SELECCIÓN: Marcia Morales Montesinos 
 
AUTORES: Carlos Carrillo Mora, Ariel S. Tenorio, Mariano Giménez Salas, Martin Petrozza, Angel Moreno Suazo, Rigardo Márquez Luis, Gonzalo del Rosario, Hermes Prous, Jorge Luis Cáceres, Carlos Enrique Saldivar, Manuel Gris, MªÁngeles Seguí Pastor, Juan Cabezuelo, María Larralde, Sebastián Giorgi García, José Eduardo Ruiz Torres, Miriam Adame, Ray Paz Quesquén, Connie Tapia Monroy, Víctor Grippoli, Eric Haym Fielitz, Jorge Sánchez, Anthony Zaldívar Arcos, Mariano Avello Henríquez, Marc González Albarracín, Juan Pablo Cifuentes Palma, Marcia Morales Montesinos, José Ángel Conde, Pablo Espinoza Bardi, Edwin Augusto Paredes, Patricio Vega Arrobo, Oscar Guzmán Chávez, Chris Fattori, Jorge Díaz Untiveros, Eugenio Barragán y Anna Litost
 
IMAGEN DE PORTADA: "The Chosen One" de Ricardo De la Cruz - El Tiempo de Adolini
 
DISEÑO DE PORTADA: Denys Aire Dávalos
 
Precio Sugerido: 30 soles 
Puntos de venta: Librería Disbook (Jr Camaná 953 - Cercado de Lima)
 
También puedes pedirlo por Inbox 
Envíos a cualquier ciudad de Perú
Envíos al extranjero: 
Precio del libro: 10 dólares americanos 
Cualquier país de sudamérica: 13 dólares 
Cualquier país de norteamérica: 14 dólares 
España: 15 dólares 
Pago por Wester Union
 
 
 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Exposición “Simbolistas”-Hybrid Festival 2017






























“Los lienzos son una sucesión de esferas que se abren a los dominios de diferentes demiurgos. Son dioses caídos y ciegos que se desplazan por su cosmos como autómatas sin alma, disponiendo al arbitrio las máscaras de los planetas, entronizando a primates triunfantes paridos del vientre de mujeres objeto, líderes que mutilan y desmiembran las esperanzas de los cuerpos mortales, reducidos en el apocalipsis a torsos en caída libre hacia un osario antropomórfico del que sólo redime una diosa con cabeza de espiral.”
(Texto de Jose Ángel Conde)
 
La exposición "Simbolistas: Escarabajos, Serpientes y Calaveras", celebrada en el Petit Palace Hotel Lealtad Plaza de Madrid (España) del pasado 15 a 17 de septiembre dentro del Hybrid Festival 2017, dedicó una videoretrospectiva al artista Carlos Mensa en la que se proyectó la videocreación “Thule”, realizada para la web Oficial del artista carlosmensa.com.
 
 
 
 

Hybrid Festival: http://www.hybridfestival.es/ 
 
Carlos Mensa: carlosmensa.com
 
 
 
 
 
 

domingo, 10 de septiembre de 2017

El Infierno (666 s.C.)






































AÑO 666 s.C. (sin Cristo)
MADRID. EL UNIVERSO.
Parto de mi realidad para descubrir el Infierno.
Suturo la carne de la percepción
con el bisturí de mi mente
y encuentro la verdad:
no hay verdad.

El Infierno Material
es el paso inmediato, primario,
el balbuceo del bebé-hombre que desea,
ansias de todo, ansias de nada:
el deseo...tú.
Se abren las puertas del abismo.

Nuestra conversación en la cafetería
se erige en misa negra
y nuestra mesa en pentagrama:
“-No.” y Satán es invocado.
Leonardo, el Gran Macho Cabrío,
me abraza hasta retorcerme los huesos
y me atonta con su fétido aliento:
el dolor físico y los celos.
Ya nada es lo mismo,
ya no hay vuelta atrás:
soy presa de las eternas llamas,
tú me rechazas
y bajo al Infierno Espiritual,
el más hondo cráter,
el núcleo mismo del fuego del dolor,
donde millones de demonios
avivan mi angustia
con sus cósmicos fuelles.
Soplan imágenes,
algunas bellas, otras terribles, todas inolvidables.
Cada visión es todas y ninguna:
se llama Legión
y es el demonio de la evocación dolorosa.

Mi alma sigue viajando por los círculos infernales;
vuelo por cielos acosados de agujeros,
ciclópeos boquetes, abismos sin fin
que sumen al ser en el vértigo,
y en su centro que no existe
tejen los tres demonios de la impotencia:
las Parcas.

Me muero, me muerdo las neuronas con los ojos.
Te veo y me duele;
no te veo y me muero.
Quiero verte. ¡Quiero verte!
¿Por qué no puedo estar todos los segundos de la eternidad
junto a ti?
¿POR QUÉ?
Intento arañar la pared del tiempo,
escalarla y acceder hacia la cima.
No me valen subparaísos;
yo te quiero a TI.
En el intento mis miembros se hacen trizas
y mancho tus santos pies.
¡BASTA!
¡Soy un asqueroso hereje!
Caigo en un mar de lava
y veo surgir al más terrible Leviatán,
el demonio que cubre el firmamento rojo:
la autocompasión.

Estás cerca de mí
pero parece que estás en las colinas del universo.
Estás muy lejos, muy lejos de mí.
Tengo que correr, correr...
¡NO!
Quedarme quieto, analizar...
esperar.
Quemarme, desmembrarme
en el Infierno que es estar sin ti,
esperando que mis pedazos,
hechos cenizas,
se alcen y vuelen hacia tu trono.

Pero estoy aquí todavía,
carne de despecho, eterno deseo,
y mi sangre proporciona abono
a la fragua satánica de mi corazón.
Los ríos siguen fluyendo.
Dolor.
Aprendo y continúo mi agonía...


Foto:
-Lilith, de Patricia Ariel



 

 

sábado, 12 de agosto de 2017

Paisaje en el ventanal 3000































Lo siento.
Vuestros consejos de sabias montañas
son acariciadores como una película de ángeles,
celestial amistad impregnada en celuloide
que se enrolla en la propia vida,
pero que no sé o no puedo tocar.

Tampoco puedo sellar las grapas de normalidad
que cosan mi alma y mi cuerpo al olvido.
Dejadlo arder solo con su motor ígneo de sangre,
con cicatrices que me adoctrinan y recuerdos de algodón
cuya suavidad me hace andar hasta el punto de no poderla borrar.
No se hacen remiendos a la vida.

No siempre duele.
Vivo entre las cuatro paredes de mi espiral y me creo un código de acertijos
basado en una suma espontánea de imagen y verdad
en que cada palabra y cada imagen resultan ser oxígeno vital.
Pero aun así también miro con los ojos cuando no miro a los ojos,
y no os huyo ni os desprecio,
y me siento soñar cuando os veo pasar,
casi, casi como si os pudiera tocar.

El cuadro que veo siempre
siempre me deja dentro de todo el ventanal,
y el paisaje me habla
 y yo le dejo hablar.
El ciclo sigue y el mundo muere cada día
para nacer una vez más,
llevándonos a nosotros dentro.


Foto:
-Autorretrato (1907), de Leon Spilliaert.