domingo, 29 de julio de 2018

La sabana




























El soplo viudo de cada uno de tus instantes.
Es así como se pierde
la conciencia de la existencia,
una vez más,
y se recorren las calles
sin saber que se han recorrido.
Conciencia cero
en un cuerpo de gas,
los dientes transformados
en treinta y dos pastillas
que al morderse entre sí
generan algo parecido al impulso.
El aliento y el sudor
se escapan por los pelos
y las pieles se transforman
en cartones que contienen
almas balbuceantes,
nubes desterradas al pavimento,
hablando a todos los vientos,
atravesando los oídos
sin resultado.

Todos nos conocemos,
la plaza es un circo gratuito
lleno de payasos kamikazes
cabeceando en el aire
para que sus abiertos ojos
consigan el apoyo externo,
alguien que soporte
la sierra afilada del baile de pupilas
y palabras muertas antes de nacer.

El tam tam toma el poblado de hormigón
y nadie es nadie,
saltando, gritando,
desesperadamente siendo
para que se nos lleve
el primer viento.
Nada tiene valor
más que porque es,
la carne y los tambores
son una sola mano
que no deja de golpear,
de interpretar el aire
con todo tipo de mediums:
rastafaris sin ojos y petrificados en marfil,
jóvenes lectores de comics
con maneras de ángel y rostros duros,
marmitas con soluciones de ácido imposibles,
malabaristas con rostro narcótico,
ex - yonquis monaguillos del ritmo,
bebés que abren grietas en el corazón
con su sonrisa,
y una princesa africana
de encrespados y arbóreos
cabellos interrogantes,
la diosa del manglar sensual,
tiene la respuesta a mi ansia de besos
y me besa intelectualmente
y me quiere decir "esperanza" ,
"no estás tan perdido".

Luego el cielo de la sabana metropolitana
nos muerde como a los guepardos cansados
y del éxtasis breve de un día en la jungla
el buitre de la mediocridad
nos sobrevuela una vez más
y, por fin,
el sueño nos traga.


Foto:
-Ilustración de Dave McKean para el comic The Sandman nº 9.





  

martes, 26 de junio de 2018

Besando al delirio





































No tiene por qué ser verdad lo que escribo
sino pedazos de universos que invento a los que escaparme,
cristales que se rompen y me cortan con sus pedazos
cuando aterrizo en todas las partes
donde el suelo quema y siempre se está descalzo,
ese fuego que sale de la vida.
Son los cristales habitables del delirio.

Sé que dormir no es descansar,
que es pestañeo dentro de la espiral vital
que ciega y distribuye el tiempo que nos dan
confluyente hacia un centro inexplicable
que lo rige todo y al que no hay que escapar,
parpadeos que pueden contener soñar.

Pero no sé que definición se entiende del sueño
si la sangre con que pintamos no se va a evaporar
antes de alimentar a otras orugas de cuerpo similar al humano,
moviéndonos todos en enredados árboles
con los que queremos crear el bosque del sentido.
Las personas nos apoyamos en sus troncos de acero y asfalto,
buscando compartir o quitarnos la savia,
con miedo a atravesar las cortezas,
quedándonos a veces con la venenosa resina
que se nos pega al miedo
y nos arrastra al final hacia un decidido abajo.

Sopla el viento frío, y que corte,
los dedos en las manos para iniciar otra serie de preguntas
y seguir con lo que tantas depresiones han detenido.
Con la cabeza latiendo,
por diversas causas,
el envoltorio debe seguir moviéndose
y buscar su interior por los pantanos.
No conocemos la música, ni porqué duele,
y creemos el ejercito de caras nuestro suicidio,
pero seguimos escuchando y abriendo los ojos llenos de espinas
allá donde haya una existencia como la mía
que tenga que ser vivida.


Foto:
-Sin título, de Zdzisław Beksiński




 

lunes, 18 de junio de 2018

La aguja





































"Y, después de que todo saliera, me volvieron a recomponer, me dejaron con un nuevo vacío por llenar, una nueva oportunidad... Y luego, me cosieron... con LA AGUJA"
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"And, after everything came out, they put me back together again, they left me with a new void to fill, a new opportunity... And then, they sewed me... with THE NEEDLE"

A torture short graphic novel by Jose Ángel Conde

SIZE/TAMAÑO: 20 PAGS.

DESCARGA GRATUITA/FREE DOWNLOAD
(ESPAÑOL/ENGLISH)







lunes, 21 de mayo de 2018

Reloj de arena






















































Ella entró cuando estaba solo
y no la ha visto nadie,
pero aquí está,
conviviendo mi vida.
El mar está sonriendo
con el ocaso de una piel naranja
que camina cálida entre mis brazos.
Sueños que se vuelven arena
y sus átomos se abren hacia mí
sepultando mi fuego con sus granos,
una figura frágilmente trabajada,
un desmenuzamiento eterno
que se deshace una y otra vez
para siempre volver a formarse,
con una pasión tranquila,
naranja,
mezclando en su interior
suaves caricias de minúsculas conchas
para que se forme su pelo de tierra,
raíces bajando por mi pecho,
por dentro y por fuera,
en suave e imperceptible catarata
de erótico reloj de arena.
Beso tu tiempo,
beso tu ternura
como a una hija del Sol
y tu saliva es tan lánguida
que me hace descansar.

Fino viento que exhalas,
fino aire en que te transformas
mostrándote como suave arena que asiente
dejando el miedo detrás de los ojos
y convirtiéndose en acogedor remolino
me prometiste tu respiración tranquila
como el único lenguaje que debe ser oído,
como el único lenguaje que puede ser entendido.
Soy un traidor a los sentimientos
pero sobre todo a mí mismo,
un fraude a la urna votiva del amor,
un cuchillo envenenado de dientes retráctiles
hacia mi pecho viscoso,
viviendo asfixiado en mi ciénaga
que no quiere manchar tus dedos púrpura
y sólo ve tu pelo de amazona sonriente
a través de miasmas líquidas,
convertido en un faro de arrepentimiento.

“No me olvides”,
gritas desde el fondo de mi conciencia
que deja de ser yo.
Todo es creatividad ahora,
puede que mañana sea torpeza.
Brazos se mueven,
débiles contornos
que no quieren escapar ni diluirse,
formando el perihelio
en torno a mí.
Mi pensamiento exprimiendo esperanza
incluso de la más huidiza de las sustancias.
Pero tu cara es tan concreta
que detiene el tiempo
en sus mejillas runas,
con formas de serpientes pétreas,
de sensualidad viva y fluyente.
Manos firmes acariciando mi cerebro,
extrayendo placer a través de mis sienes,
contoneo primigenio,
burbuja,
estar abrazado a ti
es abrazar una roca blanda.
Mirándome,
con tus ojos cerrados,
a través de tus párpados celestes,
un sueño cuando duermes.
Cuerpo de guerrera,
mueves las espadas de tus brazos
y los clavas con la suavidad de las telas
que cayendo por tus cabellos color tierra
son dragones encrespados de existencia.

Nunca es tarde
para convertirte en poema,
para crear esa chispa
que me haga saber que existo
al fondo del insondable abismo,
debajo de las montañas de las existencias,
respirando oscuridad,
vigilado por los enanos.
Norna ibérica,
tú que sabes lo que soy,
tú que me obligas a ser,
que no son dos cuerpos,
que son sensaciones que vuelan.


Foto:
-Digital art de Talon Abraxas